Noche de San Juan

Que llega que llega, que ya viene, ya está aquí, en apenas un par de meses, la noche más importante del año nos encuentra, nos reclama, nos seduce para que entremos a formar parte de su encuentro, de su juego y su magia. La noche más poderosa, eterna y verdadera del año: La noche de San Juan, en la que diversión, fantasía y superstición se dan la mano.

La magia de una noche

Muchos somos los que creemos que los deseos que se formulan en esta noche, si se realizan de la manera adecuada y correcta, con honestidad y lealtad y creyendo firmemente en las palabras escritas que se queman, en un ambiente bien preparado y con esa atmosfera inconfundible del calor del verano viendo las hogueras en los campos y descampados al grito de las brujas, se cumplen.

Pero como todo, la noche hay que prepararla bien, como es debido para que la acción sea proporcional a los deseos solicitados. Porque la noche de San Juan requiere una preparación previa, tanto emocional y psíquica como física y del propio escenario en el que vamos a realizar nuestro ritual.

rituales para la noche de san juan

Origen de la Fiesta de San Juan

Es muy importante que tengamos en cuenta y enfoquemos adecuadamente nuestras energías, canalizándolas hacia nuestros deseos y proyectándolas a los elementos que preparemos para la ceremonia. Porque sí, lectores, es una ceremonia en toda regla, que se remonta a tiempos inmemoriales; es una festividad de origen pagano que se celebra la madrugada del 23 de junio, víspera del día de San Juan Bautista. El motivo de que se enciendan fuegos y hogueras se realiza para dar la bienvenida al Solsticio de verano invocando al sol y potenciando su color rojo y su fuerza sobre la tierra que a partir de esos días iba haciéndose más “débil” ―los días se van haciendo más cortos hasta el solsticio de invierno – además de la purificación que representa el propio fuego en las personas.

El poder de una vela

Uno de los elementos más importantes en la presentación de la ceremonia esa noche son las velas. Personalmente, soy muy aficionada a estos pequeños trozos de cera que emiten una pequeña luz de fuego suave que siempre suavizan el ambiente y aportan tranquilidad, reposo y paz.

Cuando nos sentimos mal porque hemos tenido un mal día en el trabajo o anímicamente estamos con la autoestima baja, el mejor remedio es llegar a casa y encender una vela, concretarnos en ella, en su fuerza, su pasión y su pureza.

Cada vela tiene un color y ese color tiene un significado, representa un sentimiento o estado en el ser humano y en aquello que le rodea de manera que según el color que tenga la vela que enciendas para realizar el ritual, estarás atrayendo diferentes energías. Los más conocidos y utilizados son:

  • el blanco que representa pureza, honestidad
  • el azul, como el agua, canaliza las energías y logra que la comunicación y el equilibrio fluya;
  • el rojo, como no, el color del amor y de la pasión para atraer a nuestra vida estos factores, a la persona amada;
  • el verde representa la naturaleza y sirve para atraer a nuestra vida buena salud, esperanza y reforzar nuestros chakras.
  • Por último, el amarillo que representa el color de la prosperidad, el poder y las emociones, sirve para atraer a nuestro hogar los bienes materiales….

Prepárate para el ritual

Lo más importante, como decía antes, es que te prepares bien; muchas veces sucede que nos olvidamos de la noche de San Juan cuando llevamos acordándonos toda la semana o todo el día y al llegar la noche, seguimos a nuestras cosas. Por eso, se puede poner un elemento que nos recuerde que llega el momento de hacer el ritual, puede ser un libro, una vela, marcar la fecha en el calendario, dejar un elemento decorativo como un elefante o una figurita budista – muy relacionado con la noche de San Juan – y así cuando vemos ese objeto, nos acordaremos para prepararlo lo antes posible y que todo salga perfecto.

Lo ideal es dejar escritas unas palabras en un folio o cuaderno, de manera clara, ordenada y contundente, puede ser de aquello que no queramos tener en nuestra vida, los “malos deseos” para espantar los “malos espíritus” o puede ser de lo que queremos atraer al nuevo futuro, los “buenos deseos”….como salud, dinero, amor, trabajo, fertilidad, éxito….; tenemos que tratar de proyectar mentalmente al mismo tiempo que realizamos el ritual y preparamos al ambiente.

No hace falta disfrazarnos ni intentar imitar a las “brujas” que son las precursoras de este día y salen esta noche mágica. Tampoco es necesario hacer una fogata en un descampado a riesgo de quemarse.

Déjate aconsejar por ellas

Pero sí es necesario que te asesores con una vidente sobre los pasos a seguir para el ritual, ellas llevan muchos años realizando todo tipo de rituales y están más que acostumbradas, cuentan con una dilatada experiencia, podrán asesorarte en los rituales gratuitos más adecuados al objetivo que deseas ver cumplido.

Se puede hacer perfecta y tranquilamente en casa, en la tranquilidad y comodidad de tu hogar…aunque es verdad que realizar el ritual en la calle, en un lugar como la playa o el campo otorga libertad y al estar acompañados por amigos parece que se genera un ambiente de más “diversión” y complicidad.  

Ya tienes todo lo necesario para iniciar la velada y si es en compañía mejor, acuérdate de los consejos que te han desvelado las tarotistas y videntes y sigue paso a paso sus indicaciones para que la noche sea mágica y se cumplan tus propósitos. Para concluir el ritual, puedes meterte en el agua (siempre que vivas en una ciudad cálida y que la temperatura sea agradable)….

Sencillos amuletos, rituales y hechizos.